La economía de Valoria se organiza en torno a un sistema monetario jerárquico, concebido para reflejar una lógica medieval funcional antes que una igualdad de uso o acceso. Las monedas no representan únicamente valor económico, sino también poder, estatus social, capacidad de influencia y acceso real a recursos.
Este sistema no describe una economía moderna ni equilibrada. Está construido para sostener desigualdad estructural, circulación irregular de riqueza y una dependencia constante del contexto geográfico, social y productivo. El dinero en Valoria no fluye de manera uniforme: se acumula en ciertos nodos, se estanca durante generaciones, desaparece en crisis y reaparece siguiendo rutas comerciales, conflictos, impuestos y control territorial.
El sistema monetario existe como una capa transversal del mundo, independiente de regiones políticas concretas, y condiciona el comercio, la subsistencia diaria, la expansión urbana y la capacidad de los poderes establecidos para mantenerse a lo largo del tiempo.
El sistema monetario de Valoria cumple varias funciones estructurales dentro del mundo:
Define la escala real del valor económico.
Determina qué bienes son accesibles para cada estrato social.
Condiciona el comercio, los salarios y la movilidad social.
Introduce fricción narrativa mediante escasez, deuda y desigualdad.
Permite coherencia económica incluso al añadir nuevas eras, regiones o reinterpretaciones futuras.
Sostiene una lógica económica coherente a lo largo del tiempo, permitiendo que el valor, la riqueza y la escasez sigan siendo comprensibles incluso cuando el mundo atraviesa cambios políticos, territoriales o históricos profundos.
Establece una diferencia persistente entre quienes controlan el valor y quienes solo interactúan con él de forma limitada, haciendo de la desigualdad una característica estable y no una anomalía.
Restringe el acceso a bienes, servicios y oportunidades, forzando a individuos y comunidades a actuar dentro de márgenes económicos concretos.
El precio y la utilidad de un bien dependen del lugar, la disponibilidad y la situación social, evitando que el valor sea absoluto.
Este sistema no busca equilibrio, sino verosimilitud y persistencia.
Sostiene una lógica económica coherente a lo largo del tiempo, permitiendo que el valor, la riqueza y la escasez sigan siendo comprensibles incluso cuando el mundo atraviesa cambios políticos, territoriales o históricos profundos.
Moneda Mayor y Unidad de Referencia
La Corona es la moneda de mayor valor en Valoria y funciona como unidad económica de referencia dentro del sistema. Su equivalencia material es el oro, pero su circulación real es extremadamente limitada.
La Corona se utiliza principalmente para:
Grandes transacciones comerciales entre ciudades.
Pagos estatales y fiscales.
Acumulación de riqueza por parte de nobles, templos y entidades de poder.
Contabilidad de valores elevados, incluso cuando no existe la moneda física.
En la práctica, la mayoría de la población nunca posee una Corona. Su importancia es simbólica, política y contable, más que cotidiana.
Moneda Media de Comercio y Salario
El Denar es la moneda central del comercio regular y los salarios. Su nombre deriva de antiguas monedas históricas basadas en el denarius, adaptadas y transformadas a lo largo de la Edad Media. Su equivalencia material es la plata.
El Denar:
Se utiliza para salarios de soldados y artesanos.
Permite la compra de herramientas, animales y alquileres.
Marca una diferencia clara de estatus económico.
Es común en ciudades y centros productivos.
Es poco frecuente en aldeas aisladas.
La acumulación sostenida de Denars indica estabilidad económica, pero no riqueza elevada.
Moneda Menor de Uso Diario
El Peni es la moneda más común y la base real de la economía cotidiana. Equivalente al cobre, su circulación es masiva y constante.
El Peni se utiliza para:
Alimentos básicos.
Bebidas.
Utensilios comunes.
Peajes y pequeños servicios.
Para la mayoría de la población, el sistema monetario se reduce funcionalmente al Peni. Muchas personas jamás interactúan directamente con Denars o Coronas.
El sistema de conversión monetaria de Valoria es el siguiente:
1 Denar = 12 Penies
1 Corona = 20 Denars
1 Corona = 240 Penies
Esta estructura permite divisiones prácticas, precios irregulares y fraccionamientos naturales, reflejando patrones históricos reales de economías medievales.
El valor se piensa y se expresa casi exclusivamente en Penies. Los precios rara vez se ajustan con precisión y el cambio no siempre está disponible. Las deudas pequeñas, los favores y los acuerdos verbales son comunes.
El pago de impuestos y rentas se realiza mediante una combinación de:
Penies.
Productos agrícolas (grano, animales).
Jornadas de trabajo obligatorio.
El acceso a Denars es ocasional y el ahorro resulta difícil.
El Denar se convierte en la moneda dominante del comercio urbano. El Peni sigue siendo esencial para el día a día, mientras que la Corona se almacena o se utiliza de forma indirecta mediante contratos, deudas o pagos institucionales.
La Corona representa control y legitimidad. Gran parte del “oro” existente nunca circula físicamente y se mantiene como valor respaldado por tierras, recursos, derechos o promesas formales.
Comida simple (pan, sopa): 1–3 Penies
Utensilios básicos: 1–5 Penies
Recipientes grandes o cofres simples: 8–15 Penies
Herramientas simples: 8–20 Penies
Herramientas de calidad: 1–3 Denars
Oficios especializados: 3–10 Denars
Ropa común: 5–15 Penies
Ropa resistente: 1–3 Denars
Ropa de estatus: 5 o más Denars
Armas simples: 2–5 Denars
Armaduras básicas: 5–15 Denars
Equipo completo funcional: 1 Corona
Estos valores representan ingresos promedio, no constantes ni garantizados.
Jornalero agrícola: 2–4 Penies por día
Campesino con tierras: 4–6 Penies por día (equivalente)
Artesano básico: 6–10 Penies por día
Artesano especializado: 1–2 Denars por día
Soldado raso: 1 Denar por día (en campaña)
Guardia urbana: 8–12 Penies por día
Oficial menor: 2–3 Denars por día
El pago puede realizarse parcialmente en comida, alojamiento o promesas futuras.
El precio final de cualquier objeto depende de múltiples factores combinados:
Materiales
Locales → baratos
Importados → caros
Mano de Obra
Autoproducido → muy barato
Artesano local → estándar
Maestro → caro
Lugar
Aldea → barato pero escaso
Ciudad → caro pero variado
Zona aislada → escaso y costoso
Disponibilidad
Común → Penies
Poco común → Denars
Raro → Coronas o favores
Estatus
Algunos objetos valen más por lo que representan que por su utilidad real.
El sistema monetario de Valoria se rige por una serie de principios comunes:
El valor nunca es uniforme.
La escasez es estructural, no excepcional.
La mayoría de la población no interactúa con monedas mayores.
El dinero convive con el trueque, la deuda y el favor personal.
El estatus social influye tanto en el precio como el objeto en sí.
Este sistema permite que el dinero sea una herramienta narrativa activa: genera conflicto, limita decisiones, introduce dependencia y refuerza jerarquías sociales. No está diseñado para equilibrar la experiencia, sino para sostener coherencia a largo plazo.
El sistema monetario de Valoria existe independientemente de reinos, culturas o eras concretas. Las estructuras políticas cambian; el valor, la escasez y la desigualdad permanecen.
Aunque el sistema utiliza la Corona como moneda primaria de referencia, la economía real de Valoria se mueve en Penies y Denars. Esta diferencia entre teoría y práctica es intencional y refuerza el realismo medieval del mundo.